Es lo peor que se puede transmitir, pero la verdad, es lo que se siente. Desesperanza. Eso transmite la Comisión Directiva, eso transmiten los futbolistas y técnicos a quienes el pueblo transformó en ídolos, eso transmite la realidad.
Ya no se aguanta más. El dolor del hincha es cada vez más grande y el sufrimiento al ver que todo sale mal, empeora la situación.
Muchos leprosos hacen su máximo esfuerzo, dejan lo mejor de sí, dejan todo de lado por este escudo, pero quienes tienen responsabilidades que la historia y el presente les demandan, les fallan. Les vienen fallando una y otra vez.
¿Por qué? ¿Es justo que esto suceda? ¿Newell's merece ser tratado así? ¿Qué carajo sienten?
¿Y qué queda por hacer, entonces? ¿Vamos a dejar que nos terminen de quitar las ilusiones?
Desde aquí, y desde cualquier rincón del mundo donde exista un leproso de corazón, decimos que jamás. Otra vez, habrá que estar de pie, habrá que esforzarse y luchar por esta institución.
Porque Newell's es de la gente, la misma que lo hizo grande y glorioso desde que Isaac llegó a estas tierras. La pelea no termina, sólo hay que estar preparados.