Esta es una nota muy fea de hacer. Hablar de los periodistas, de la forma de hacer periodismo en la ciudad no es lo que más nos gusta hacer. No somos tan importantes quienes hacemos esta web ni tenemos a lo mejor los pergaminos de quienes viven del periodismo y hasta han estudiado para ello. En tal caso en realidad debemos decir que es por ese motivo que les exigimos que estén a la altura del rol que les toca llevar. Nosotros desde acá jugamos a ser periodistas tan solo informando lo que acontece en Newell's, dejando todo por ello y siempre siendo fieles a nuestros principios y mostrando la realidad que vemos y que sentimos.
Si los periodistas de esta ciudad hicieran eso también sin dudas tendríamos un periodismo más serio que el que lamentablemente tenemos. Sabemos que tendrán mil argumentos para desbaratar lo que desde aquí decimos, viven de ello, así que no dudamos de su capacidad para hacerlo. No estamos acá para hacer amigos, no nos importa lo que de nosotros digan porque nos debemos a nuestros lectores y a todos los hinchas de Newell's, pero ante todo nos debemos a la verdad, algo tan en desuso en lo reflejado por los medios rosarinos en la actualidad. Ejemplos sobran, y en verdad es algo que viene desde hace mucho, pero que no debemos cansarnos de remarcar, mostrar a la gente por qué algunos dicen lo que dicen y callan lo que callan, qué intereses hay detrás y qué sentimientos los llevan a actuar así.
Hoy hay en la ciudad un hecho irrefutable que no es remarcado y hasta trata de disimularse hasta el hartazgo, se ha producido en la ciudad un hecho histórico, repetido pero histórico, un sólo equipo de fútbol representará a Rosario en el Torneo de Primera División de la Argentina. Los demás equipos de la ciudad deberán arremangarse y sufrir por las difíciles canchas del ascenso del país.
Por qué ese hecho no se refleja como debe ser es una incógnita, por qué se trata una y otra vez de hacer parecer que es lo mismo jugar en Primera que en la B, que son más importante las muestras de cariño ante un equipo que descendió que otro que jugará una copa internacional y que tiene posibilidades de entrar a la Copa Libertadores.
Sabemos que siempre reditúa hacerle mimos al mas débil, que de alguna forma hay que levantar la autoestima de esa gente acomplejada, que no se cansa de inventar cosas, empujadas por la dialéctica del periodismo de la ciudad que los embala de tal forma, que hasta los empujó a organizar marchas, escraches y hasta les sugirió llegarse hasta la cancha de Newell's, buscando una revancha que no obtendrán en el campo de juego porque ya no compartirán más el mismo torneo de primera división.
En esta debacle hubo muchos sincericidios: Fanara llorando porque su hija lloraba por el descenso, clamando para que la gente copara las calles, sin saber bien qué se lograría con ello, o sabiéndolo muy bien, que así se incitaba a la violencia y se trataba de impedir los lógicos festejos por parte de la gente de Newell's.
Pseudoperiodistas de segunda como Julián Bricco, que desde un oscuro programa de FM alimenta la pasión de su equipo del alma aplicando una ingeniería avanzada en la búsqueda de un humor que pueda levantarle el ánimo a la descansada parcialidad que utiliza aparatos electrónicos para alentar a sus jugadores.
En radio La Red está el señor Lapetra, que no se cansa de decir que no le gusta el fútbol, es lógico conociendo su simpatía para con el equipo de arroyito, no se cansa de hablar mal de la lepra y el gran porcentaje de su programa lo consume tratando de educar a la gente que ahora está en segunda y endulzándoles los oídos explicando lo grande que son y que serán.
Palabra aparte para los panqueques mayores del periodismo rosarino, Tessandori y Ramírez, ambos chupamedias de López pero por sobre todo admiradores y promotores de la cultura sina, gran culpables de la mitomanía de esa gente empecinada en darnos alegrías.
Es así que los hinchas de Newell's debemos ser capaces de escuchar con mucha atención, saber de donde viene cada uno de los que se llenan la boca y saber por qué dicen lo que dicen, por qué se la pasan hablando de algunos y por qué no dicen nada de otros. Estemos muy atentos y desde aquí un llamado para la posteridad, es una obligación para el futuro, que nos ganemos los medios, algo que ya está sucediendo, debemos desbancar esta generación nefasta y arrancar con sangre nueva y leprosa un cambio total.
Estamos por el buen camino, hay bases sólidas desde este lado y mucho humo desde el otro, no hay dudas de que el triunfo será nuestro, como lo marca una historia que nació en 1884, Newell's, pionero del futbol nacional.