Si, así es mi viejo, aunque usted no lo crea. Adjunto a esta nota una copia de la pagina del diario donde salió lo que voy a relatarles. No quiero que piensen que estoy desvariando, que tomé alguna mezcla rara de fernet con coca y agua destilada, no no, nada de eso.
Se nota que esta gente no sabe para qué lado salir corriendo que se andan inventando notas y grandeza. Pero que les quede claro, la grandeza no es algo que se compra, grande se nace, como Newell's, pionero del fútbol nacional, lo demás es puro cuento.
Pero hablando de cuento, les cuento, resulta que los periodistas del diario La Capital, supongo que en forma honesta consideraron que el tema era noticia, así que le dieron toda una contratapa; de qué se trata esta vez preguntará usted lector que en este momento está entrando en una parálisis a raíz de la incertidumbre de la incógnita que le planteo, ¿por qué impongo tamaño misterio?. ¿Tal vez se trate de la revelación de algún hecho inconmensurable?, ¿algo que pueda cambiar la historia?, ¿que detenga el girar del universo y nos plantee otra óptica de la vida?.
No mi viejo, lamento decepcionarlos, nada de eso ocurrirá, todo seguirá igual, algunos seguirán en primera donde se merecen estar, otros deambularán por segunda, que es de donde vienen, hacia donde siempre amenazaron con volver y donde hoy incrédulamente están.
Señores, con ustedes, una nota exclusiva con un veterano, casi arcaico hincha de ese equipo descendido que saltó a las crónicas periodísticas por una gran virtud, ha confeccionado, por favor no se rían, es serio el caso, ha confeccionado la zapatilla más grande del mundo...
Entiendo que tenga que volver hacia atrás para releer lo que ha leído, entiendo que no dé crédito a sus ojos, que me diga, y ¿usted me mantuvo en vilo por esto, usted me está cargando?.
Debo admitir que a mi también me ha despertado profunda sorpresa este notición, creo que es candidato al Pulitzer esta nota y el periodista que efectuó tremendo descubrimiento. Temo confesar que busqué y busqué y no logré encontrar un nota parecida que hable de Newell's, tal vez en eso perdamos, y no tengamos nosotros la zapatilla más grande del mundo.
Ahora ya sé lo que está pensando, qué van a hacer con esa zapatilla, tal vez compren un buen tarro de vaselina, no se, no quiero imaginármelo, me causa mucha gracia, pero me debo a mis lectores y debo terminar esta nota, luego tal vez si, largue una gran carcajada, por lo tanto me quedo pensando, ¿para que querrían una zapatilla tan grande?, y ¡ahí entendí!, para correr más rápido, especialmente por la zona peatonal.
Dante Caldazzo